Reparación de Caldera Domusa en Cataluña en el Mismo Día

Dé aviso de la avería no más allá de las 18:00; con menos de una hora de espera le contactará un técnico del área, con quien acordará el momento de la visita*.

Llame ahora al932 881 209

Reparando el aparato, la salida no tiene coste.

Un técnico especializado, con cita sin esperas innecesarias.

*Contacto en menos de una hora para avisos recibidos de 8:00 a 18:00 en días laborables; en fines de semana y festivos, según disponibilidad del técnico. La cita la acuerdan el cliente y el técnico.

Se trabaja con rapidez, con piezas originales y con la garantía siempre por escrito.

  • Técnicos con práctica diaria en calderas Domusa
  • Soluciones pensadas para su situación
Ilustración de una caldera Domusa mural de condensación para reparación

¿Sube demasiado la presión cuando calienta la caldera?

Que la aguja suba un poco cuando el circuito se calienta es normal; que alcance la zona roja, no. Si con la calefacción en marcha la presión se dispara y sale agua por la válvula de alivio, lo habitual es que el vaso de expansión esté sin carga o que el grifo de llenado no cierre bien.

Por qué no enciende la caldera: electrodos y válvula de gas

Para encender, la caldera genera una chispa con el electrodo de encendido, abre la válvula de gas y confirma la llama mediante el electrodo de ionización. Si un electrodo está sucio, gastado o desplazado, o la válvula no abre, la placa no detecta llama y bloquea. Revisarlos corresponde a un profesional habilitado para gas.

Comprobaciones eléctricas y del termostato

Si la pantalla de la caldera está apagada, mire primero el cuadro eléctrico y el interruptor o enchufe propio del aparato. Si la caldera enciende pero la calefacción no arranca, revise el termostato de ambiente: que tenga pilas, que esté en modo calefacción y que la temperatura elegida supere la de la habitación. Compruebe también el programa horario.

Lodos en el circuito: limpieza y filtros

Con los años, el agua de la calefacción arrastra óxido y lodos que se depositan en el fondo de los radiadores y en el intercambiador. Un profesional puede limpiar el circuito, añadir un inhibidor de corrosión e instalar un filtro magnético en el retorno. Así se protegen la bomba, las sondas y el intercambiador primario.

Datos útiles al avisar al técnico de calderas Domusa

  • La marca y el modelo, impresos en la placa de datos.
  • Qué hace el equipo: ruidos, olores, códigos en la pantalla o pilotos que parpadean.
  • Desde cuándo ocurre y si ha habido un golpe, una subida de tensión o un apagón.
  • Dónde está instalado, por si el acceso es complicado.

Derechos del cliente al reparar calderas en Cataluña

Cuando el aparato es de uso doméstico, el cliente tiene derecho a presupuesto previo por escrito, a recambios nuevos salvo que acepte otros y a tres meses de garantía sobre el trabajo. Lo regula el RD 58/1988. Y la ley de consumidores exige que los fabricantes guarden repuestos una década tras el fin de fabricación.

Un técnico para calderas Domusa y otros aparatos

Además de calderas, este servicio independiente repara bombas de calor, calentadores y termos eléctricos de Domusa, de modo que un mismo técnico puede revisar varios aparatos en una visita. En todos los casos parte del número de modelo completo para localizar el recambio y del código que muestre la pantalla, si lo hay, para orientar el diagnóstico.

Un técnico de calderas que conoce Cataluña

Que el profesional sea del entorno tiene ventajas: conoce Cataluña y le resulta fácil moverse por Girona, Sabadell y Lleida. Es un colaborador independiente que acude con su herramienta allí donde esté el equipo. Si la población falta en el listado de esta web, se encarga el de la localidad más próxima.

Mantenimiento de la caldera: preguntas frecuentes

¿Es obligatorio revisar la caldera?

Sí. El RITE obliga a mantener las instalaciones térmicas mediante una empresa mantenedora habilitada. La periodicidad depende de la potencia y de las indicaciones del fabricante.

¿Cada cuánto se inspecciona la instalación de gas?

Cada cinco años: lo fija la normativa de gas (Real Decreto 919/2006). Esa inspección abarca la instalación receptora de la vivienda y no sustituye el mantenimiento del aparato.